Son demasiados los autores que durante tanto tiempo han hablado sobre la EVALUACIÓN, han tratado de llegar a la definición más eficiente según ellos y aun así la Evaluación del PEA no ha alcanzado dicha definición ya que en lo particular considero que cada profesor en cada curso escolar encuentra algo nuevo para mejorar los procesos de evaluación de sus alumnos.
Durante la lectura de este amplio y complicado tema he llegado a la conclusión de que siempre habrán aproximaciones para definir la evaluación pero que día con día se encontraran experiencias y aspectos novedosos que la hagan más eficiente.
“Un punto de partida claro que parece ser fundamental para orientar cualquier práctica evaluativa es: LA EVALUACIÓN DEL PEA (ENTENDIDO COMO PROCESO EDUCATIVO) DEBE SER UN PROCESO EDUCATIVO” Es decir, que realmente la evaluación se debe ver como un proceso continuo y progresivo ya que al ser educativo se basará en los alumnos de manera grupal e individual.
Actualmente nos topamos con profesores que únicamente evalúan contenidos temáticos, tratando de cumplir con lo que las autoridades educativas señalan, pero ¿qué pasa con los alumnos? Siguen llevando la manera tradicional de aprender y de ser evaluados. Los maestros no permiten que sus alumnos a enfrenten el contexto de manera consciente y crítica ya que la mayoría de las veces no son capaces para realizar sus cosas por si solos y dependen de lo que otras personas digan o hagan.
“Un proceso de planeación entendido, reflexionado y postulado desde el método trascendental de Lonergan, tiene que comprender que lo que se debe evaluar no son los contenidos, ni las conductas fijadas en los objetivos específicos de aprendizaje, sino EL PROCESO DE AUTOAPROPIACIÓN de los sujetos y del grupo que participa en el PEA”.
Lo más lógico, hasta mi punto de vista, es que para que realmente LA EVALUACIÓN sea un PROCESO EDUCATIVO todo debe comenzar desde la planeación, es decir, considerar los conocimientos previos con el resultado de la evaluación diagnóstica, adecuando las actividades a las características del grupo, planear no solo las actividades sino al mismo tiempo los ejercicios, las lecturas, los criterios a calificar y porque no, las pruebas objetivas para que ahora sí todo el proceso este interrelacionado y el docente ya pueda conducir al alumno y al final al asentar una calificación numérica, el profesor tome en cuenta todo el desempeño de sus alumnos durante el proceso.
“El problema de la educación actual, parece estar concebido, (desde las autoridades hasta los maestros, pasando por padres de familia y alumnos de muchas instituciones), como un problema de eficiencia “. Respecto a esto, claro está que los profesores se han estado actualizando con cursos, técnicas modernas, libros de texto, libros del maestro, ha habido mejoras en el sistema educativo, etc., y aun así el proceso de evaluación no se ha podido alcanzar porque el problema va más allá. Desde este punto de vista, el problema no está en la eficacia del trabajo de los profesores sino en la conciencia de los padres de familia y alumnos; entonces lo que resta para mejorar y completar el PEA es ir tratando de reflexionar de manera comprometida tanto los profesores, padres de familia y alumnos.